jueves, 21 de junio de 2007

La respuesta del Honorable Alan K. Simpson


Mi educación verdadera no fue en Wyoming, comenzó con la reforma inmigratoria. Aquí es donde se aprende en el Congreso cómo aprobar o matar un proyecto de ley usando una mezcla hábil de emoción, miedo, culpa o racismo. De eso se trata todo. La puede usar en cualquiera de los lados, y para poder discernir en esa niebla de confusión hay que hacer los deberes porque todos tienen derecho a su opinión, pero nadie a sus propios hechos.

Como dijo Raúl, el primer deber de una nación soberana es controlar sus fronteras. Nuestros vecinos al norte y al sur lo hacen muy bien. Canadá tiene un sistema de puntos. Y por supuesto la frontera sur de México es una de las áreas más controladas del mundo. Son muy restrictos, pero vienen a decirnos: “Aflojen la frontera sur” y lo hemos hecho antes.

En 1981 presidí el subcomité con Ted Kennedy, así que hemos tratado el tema esporádicamente y no siempre bien. Pero recuerde, la Estatua de la Libertad no dice “Mándenos a todos los que tenga, legal o ilegamente”.

A lo largo de la historia, a veces la antorcha está prendida y los brazos abiertos, y a veces están cruzados y la dama tiene el ceño fruncido. Eso ocurrió más veces en los Estados Unidos que lo que se imagina, como la rígida Ley de Exclusión Asiática.

La gente se olvida estas cosas y la antorcha ha sido oscurecida para que pudiera ocurrir la asimilación. Asimilación no es una palabra políticamente incorrecta. Es la realidad de la vida en este país.

A comienzos de los 80 nada había pasado con la inmigración en el Congreso en 30 años así que dijimos: “Bueno, tendremos una comisión”. Siempre fue un tema muy caliente para cualquiera de un estado con mucha inmigración o fronterizo.

Pedimos un sistema de identificación más seguro, y cada vez que lo hacíamos nos llegaba el grito de la izquierda y de la derecha diciendo que estábamos hablando de una “Identificación Nacional. ¡No podemos creer que estén con eso!”. Pues no estábamos. Decíamos que debería haber un sistema de identificación más seguro, uno que no requiriera llevar un documento todo el tiempo y que sólo se presentara dos veces en la vida: al buscar un trabajo o beneficios de una agencia gubernamental. Como traté con eso me dijeron de todo: fanático, racista, xenófobo.

Lo que sí funcionó fue la amnistía. La llamamos “legalización” y 2,9 millones de personas de 92 países pudieron comenzar el camino de la ciudadanía. Fue algo muy generoso y lo hicimos para que no volviera a pasar, pero, claro, crece la demanda.

Barbara Jordan era la presidenta de una comisión sobre la inmigración legal y dijo “Este es el país más generoso del planeta. Si alguien te dice que Estados Unidos no es un país generoso o que no abraza la diversidad, dile que se mude a otro país y que se fije cómo es”.

Ella murió y su trabajo con ella. Llevé el proyecto de todos modos al Senado. Dijeron que no podía ganar pero pensé: “No me importa. Vamos a llevarlo al recinto, y lo voy a debatir como ella lo hubiera hecho”. Creo que conseguimos como 38 votos. Perdió pero sí logró un espacio para la inmigración legal en 600.000 por año. Logró la reunificación familiar. Ahora están esperando su turno en la cola. Hay una inmensa acumulación de solicitudes en el sistema de preferencia. Finalmente va a haber mucha presión para otra amnistía. Será pesada y va a forzar el sistema de reunificación familiar hasta el final. La acumulación de pedidos va a continuar y será peor.

No existe tal cosa como trabajador temporal o invitado. Vienen y se hacen permanentes. A veces tienen familia y si tienen niños aquí, dan a luz a un ciudadano estadounidense que, 18 años después, puede solicitar que esos padres sean ciudadanos.

Estas personas son sacrificables cuando son ilegales. Son usadas como mercancía. La gente los esperará mañana en el Seven-Eleven para pagarles tres o cuatro dólares la hora y luego echarles el INS cuando llega el día de paga. Se puede hacer eso. ¡Se llama capitalismo estadounidense! Estas son las cosas terribles con las que tengo que tratar. Debo decir que se hizo un poco tedioso.

Creo que tenemos que volver a pensar sólo en el interés nacional. La respuesta a corto plazo es responder a las necesidades de mano de obra, y lo van a hacer de alguna manera. Pero, a largo plazo, necesitamos asegurar que la gente que está acá tenga derechos legales. Ese el punto crítico.

Pero tenemos una bandera y un idioma communes. Tenemos una cultura pública que abraza todas las culturas. Muchas de estas personas que buscan libertad de la esclavitud están tratando de forzar aceptación en los demás y eso no funciona en Estados Unidos. Cuidado, decencia, respeto y tolerancia son cualidades que se ganan duro.

FUENTE: Today´s Undocumented Workers: The New American Pioneers or the Latest Lawbreakers? Susquehanna University. www.susqu.edu/lawandsociety


Traducción y Síntesis de Mariel Fiori. Publicado en La Voz, abril de 2007.

domingo, 1 de abril de 2007

¿Qué hacer y qué pasa con los trabajadores indocumentados?


¿Los trabajadores indocumentados vienen a quitarles el trabajo a los ciudadanos? ¿La asimilación es necesaria? En este debate habrá dos argumentos bastante opuestos sobre un tema de permanente discusión. Hoy, Raúl Izaguirre, ex presidente desde 1974 a 2004 del Consejo Nacional de La Raza, la organización nacional más grande y líder de apoyo a hispanos. Próximamente, el Honorable Alan K. Simpson, senador republicano que representó al estado de Wyoming por 18 años y ha sido autor de varias leyes sobre inmigración. El debate está servido, pase, lea (y vuelva).

Raúl Yzaguirre

"Creo que los Estados Unidos es una nación soberana que tiene derecho a decidir quién entra en este país, y en qué condiciones y reglas. Pero estamos determinados a proteger la integridad del proceso, para que las políticas inmigratorias no sean discriminatorias por raza o etnia.

Uno de los elementos favoritos de algunos, como el senador Simpson, es una tarjeta de identificación nacional. Al principio pensamos apoyar esta tarjeta pero nos dimos cuenta que los documentos que se necesitarían para acreditar la ciudadanía, o derecho a estar en este país, serían problemáticos para nuestra comunidad y que habría más escrutinio sobre estos documentos para los latinos.

Como organización de derechos civiles establecida principalmente para proteger los derechos de los hispanos nacidos en Estados Unidos, nuestra principal preocupación es asegurar que ninguna nueva ley empeore los ya altos niveles de desempleo entre latinos.

Los bien financiados grupos de presión incitadores de prejuicios contra la inmigración quieren hacerle creer que los inmigrantes indocumentados absorben nuestros beneficios de las prestaciones sociales, les quitan el trabajo a los ciudadanos, son una carga para nuestros servicios de salud y no pagan impuestos. De hecho, hay una industria entera dedicada a esta desinformación.

Según estudios creíbles, lo opuesto es verdad: los inmigrantes indocumentados pagan más en impuestos que lo que consumen en servicios ya que son inelegibles para la mayoría de los programas estatales y federales. Mantienen funcionando empresas que cerrarían si no hubiera mano de obra inmigrante. Así, crean trabajos para gerentes, contadores y otros profesionales. Mantienen el costo de la vivienda a un nivel razonable. Son el personal de nuestros hogares de ancianos, limpian nuestras casas y jardines, cosechan nuestro alimento, aumentan nuestro nivel de vida y mantienen baja la inflación.

Las escuelas locales, los hospitales condales y municipales y otras unidades de gobierno sí cargan con una desproporcionada parte del costo pero poco en ingresos. El gobierno federal, en general, y el sistema de seguridad social, en particular, son los grandes ganadores: reciben miles de millones de dólares en pagos.

La inmigración indocumentada produce desunión familiar. Hay cientos de pueblos mexicanos que están habitados sólo por mujeres, niños y ancianos. Cada día se abusa, maltrata, engaña y roba a los trabajadores indocumentados. Sus historias hacen llorar.

Altos niveles de inmigración indocumentada tienden a debilitar el movimiento por los derechos civiles de los latinos de varias formas; principalmente, quitando el foco de las masivas oportunidades perdidas para los latinos y permitiendo a los que toman decisiones descartar a todos los latinos como “ilegales”, y por lo tanto desmerecedores de la protección de nuestras leyes.

Tenemos una nación desarrollada y aparentemente próspera que coexiste a lo largo de una frontera porosa de 2000 millas con un país del tercer mundo en desarrollo, la primera tiene una inmensa necesidad de mano de obra barata y el segundo una provisión excesiva de trabajadores dispuestos. Necesitamos tratar la fuente de este problema. Necesitamos ayudar a estos países a crear trabajo dentro de sus fronteras.

Sobre la propuesta de construir un muro de 1000 millas: el costo humano sería monumental y el aumento del gasto de encarcelar a millones de inmigrantes sería astronómico en un momento en el que tenemos un déficit de nueve billones de dólares.

El tema es que la demanda de mano de obra de EEUU no va a disminuir, va a aumentar. La llamada inmigración ilegal es una cuestión de estatus. No es un acto criminal, aunque tenemos el poder de calificarla así. Honramos a muchos inmigrantes ilegales en nuestra historia, como por ejemplo: los peregrinos, James Buoy, Davey Crocket, Steven Austin, Superman.

Todos tienen miedo de la palabra amnistía y me pregunto por qué ofende a la gente. El gobierno tiene amnistía de impuestos. O sea, estamos dispuestos a perdonar al que hizo trampa con sus impuestos y darle amnistía. Pero cuando se trata de personas que obedecieron la ley, excepto en cuanto a su estatus, no queremos usar esa palabra.

Apoyo el proyecto de ley de McCain-Kennedy aprobado por el comité judicial del senado. Quiero que Estados Unidos sea honesto con sus valores de pluralismo, tolerancia y aceptación. Nos estamos acercando rápidamente al momento en que todos los estadounidenses serán una minoría. No habrá un solo grupo que tenga más del 50% de la población. Algunos lo ven como una amenaza. Yo lo veo como una oportunidad, la oportunidad de probar nuestra ética y si podremos ser realmente una sociedad pluralista, porque vamos a tener que negociar nuestra existencia entre nosotros".



Por Mariel Fiori, publicado en La Voz de abril 2007. Fuente: Today´s Undocumented Workers: The New American Pioneers or the Latest Lawbreakers? Susquehanna University. Imagen: Maria Elena Alvarado.

jueves, 1 de marzo de 2007

H.E.C.T.O.R.


En esta gran época de modernidad y progreso, mujeres, ustedes han adoptado sin reservas un nuevo estilo de vida, justamente olvidando sus viejos deberes domésticos. Están contribuyendo rigurosamente a la economía nacional y mejorando el mundo profesional, no obstante los hombres no pueden ajustarse.

Los hombres son el apuro de la mujer profesional. Por su éxito, los hombres injustamente les atribuyen cualidades masculinas a ustedes para entender y justificar su superioridad profesional. Tampoco miran a las mujeres exitosas como seres sexuales y atractivos. No quieren amarlas, apoyarlas, ni casarse con ustedes. Pero en esta época tan transformada, tener ambición no es algo masculino, y nosotros sabemos que ustedes todavía tienen el mismo deseo que las mujeres siempre han tenido: quieren el hombre perfecto. Y con esta invención sin igual será posible la realización de este deseo profundo. Al nivel más superficial H.E.C.T.O.R. (Hombre Eficiente Cariñoso Transformable Obediente y Reverente) puede ser programado para que tenga todos los rasgos que la mujer quiere. Tiene opciones de altura, entre, 1,60 y 1,90 metros y puede variar infinitamente en el color de su pelo, piel, y ojos. H.E.C.T.O.R. puede ser flaco y musculoso o suave y gordito. ¡Usted decide todo por si misma! Recuerde que H.E.C.T.O.R. fue diseñado para la mujer profesional que no tiene tiempo libre suficiente. Por eso H.E.C.T.O.R. limpia y cocina de acuerdo con las preferencias de su dueña. Si lo desea puede programar un menú semanal o mensual de platos, pero también H.E.C.T.O.R. puede sorprenderla con la espontaneidad de un hombre real. Con respecto a la vida sexual, H.E.C.T.O.R. nunca decepciona. Tiene la resistencia de tres caballos, gracias a su motor recientemente perfeccionado, dejando a la mujer siempre satisfecha. Y porque no tienen ustedes tiempo para pasar en el hogar, cada momento cuenta, por eso H.E.C.T.O.R. es limpio e higiénico durante el acto sexual. Nunca hay ninguna porquería después del coito, puede dejar la casa inmediatamente para la oficina luciendo y sintiéndose fresca. Porque son mujeres modernas, no tenemos que decirles que no tienen que ser las que crían a los niños. Con la invención de H.E.C.T.O.R. no tienen que ser las que dan a luz tampoco. Si ustedes quieren tener lo mejor de dos mundos, ahora pueden. H.E.C.T.O.R. viene con un compartimento de gestación. Él puede fertilizar y alimentar al feto, con sólo uno de sus óvulos. Ahora, no tiene que preocuparse con el lío de la licencia por maternidad, su hombre abrazará el don de tener hijos. En su manera de relacionarse con su dueña en el respeto emocional, H.E.C.T.O.R. también supera la intuición del hombre real. H.E.C.T.O.R. es siempre sensible a sus problemas. Le gusta hablar de su trabajo y se programa con frases de apoyo. H.E.C.T.O.R. pone toda su atención en su dueña y da masajes relajantes y abrazos sin intenciones sexuales. H.E.C.T.O.R. también se diseña con relleno extra en su regazo para hacerlo más cómodo. Ahora la mujer puede sentarse en la falda de su hombre durante horas sin dolor ni quejas del hombre. Pero, no se preocupen ustedes, en el interés de hacer un hombre realista H.E.C.T.O.R. también puede discutir y estar malhumorado. Y cuando usted se canse de su machismo, puede cambiar su humor dándole una palmada. Por último, H.E.C.T.O.R. puede satisfacer todos los deseos de una mujer moderna. Ahora no es necesario sentir las frustraciones de los hombres sexistas, inútiles y fastidiosos. H.E.C.T.O.R. siempre es el hombre que ustedes necesitan y merecen. En conclusión, debemos aclarar que H.E.C.T.O.R. todavía está siendo perfeccionado. Si ustedes tienen sugerencias para mejorar nuestro producto, nuestras oficinas siempre están abiertas. ¡Recuerden, el hombre perfecto nunca está fuera de su alcance!


Por Anna Stein. Publicado en La Voz, marzo de 2007

miércoles, 17 de enero de 2007

Cómo conseguir trabajo II

Lo que nunca hay que decir en la entrevista
La consultora Mariela Dabbah explica, “por un tiempo quise buscar un trabajo que fuera más fácil que estar de empresaria. Empecé a buscar en editoriales y las entrevistas las conseguía enseguida pero cuando me preguntaban, ¿qué puesto está buscando? Yo les decía: bueno puedo hacer de todo porque tengo una experiencia horizontal, porque como he sido empresaria estuve en todas las áreas de la producción de libros, desde distribución, edición, traducción, desarrollo de materiales, desarrollo de programas, entrenamiento de entrenadores, desarrollo de catálogos, ventas… ¿creés que me ofrecieron algo? No pasó nada. Porque no te podés presentar a buscar trabajo así en este país. Hay que ser un especialista. La falla de decir “quiero trabajar de cualquier cosa” la comete el 90% de los latinos. Y lo he testeado este año al presentar mi libro en ferias de trabajo. La gente viene a mi mesa y le pregunto, “¿Está buscando trabajo? ¿De qué busca trabajo?” y la respuesta más común es “de cualquier cosa porque necesito trabajar”. Bueno, todos necesitamos trabajar pero si contestás eso tenés menos posibilidades de que te contraten. Porque si vos no podés definir lo que vos podés hacer y en qué te especializás, nadie lo va a decidir por vos. Eso es una lección muy importante”.

CONSEJOS BÁSICOS
¿Qué consejos le daría a una persona que acaba de llegar a los Estados Unidos?
-Que lea el libro. Le diría que lo primero que se tiene que preocupar es en aprender inglés, obviamente, pero segundo en aprender los códigos. Básicamente lo que hay que aprender en este país para poder conseguir trabajo son los códigos. A dónde buscar recursos, cuál es el proceso, qué se espera de uno cuando va a buscar trabajo, cómo presentar el resumé, cómo presentarse uno, cómo hablar, qué decir, qué no decir, cómo negociar una oferta. Para una persona que está buscando trabajo y que recién llega a este país, lo principal es aprenderse los códigos.

Con la escuela secundaria solamente no alcanza
“Muchos latinos sienten que sus hijos ya han superado lo que ellos mismos como padres han logrado a nivel estudios, entonces dicen: bueno, terminó la escuela secundaria entonces que vaya a buscar un trabajo. Pero en este país con un estudio secundario no conseguís nada. La diferencia económica entre la gente que terminó el secundario y la gente que terminó la universidad es enorme. Por eso los padres tienen que apoyar a los chicos durante todo el proceso escolar para que si son buenos estudiantes puedan seguir a la universidad, vayan a buenas universidades —porque también eso es importante— y hay becas para poder hacerlo. Porque ir a una de las mejores universidades también garantiza el futuro, porque se arma una red de contactos mucho mejor que la que se arma en una universidad de menor nivel, y porque la progresión del salario va a ser en base al primer salario que se consigue. Entonces si tu primer salario es 120 mil al año, porque recibiste un MBA de Harvard, en vez de 40 o 30 mil, tu progresión va a ser muchísimo mayor. Muchos padres no entienden todo esto. Pero el acceso en este país se da a través de la educación”, concluye la licenciada Dabbah.

La desventaja latina
Evitar la confrontación, ser amable y no decir que no, son rasgos del estilo de comunicación indirecto de los latinos que suelen ser ventajosos. Pero si se descuidan, advierte Dabbah “se reflejan de forma negativa en el trabajo. Como por ejemplo, si tu jefe te dijo “necesito esto para el viernes” y le decís “sí, sí, sí” cuando ya sabés que no lo vas a poder cumplir pero no te animás a enfrentarlo y decirle “mire no puedo”, y llegó el viernes, no se lo cumpliste y quedaste como que no sos confiable. O si tu jefe te dio un documento para corregir y vos no querés confrontar a tu jefe y decirle que está todo mal. Entonces muy delicadamente le ponés algunas indicaciones en el costado pero no hacés un trabajo completo porque es una mezcla de tu estilo indirecto con tu respeto por la autoridad. Pero tu jefe termina pensando que no tenés capacidad”.

Por Mariel Fiori, publicado en La Voz, agosto de 2006

jueves, 14 de diciembre de 2006

Cómo conseguir trabajo I

Y otros libros para inmigrantes latinos

Con dos guías ya publicadas pensadas para ayudar a los inmigrantes latinos en Estados Unidos, y uno aparecido en noviembre, la inmigrante argentina Mariela Dabbah sabe de lo que habla. Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires, llegó a Nueva York en 1988 y en pocos años pasó de secretaria a vicepresidenta de una compañía distribuidora de libros educativos bilingües. Ahora se dedica a ofrecer programas de adultos para empresas, universidades comunitarias y centros médicos, y por supuesto, a escribir. Aquí cuenta sus motivaciones y da consejos para los que buscan trabajo y para los padres que deseen apoyar a sus hijos a tener éxito en la escuela.

Cómo conseguir trabajo en los Estados Unidos, Ayude a su hijo a tener éxito en la escuela, de reciente aparición, y The latino advantage in the work place (escrito con el sociólogo Arturo Poiré y programado para noviembre) son los tres últimos libros de Mariela Dabbah. En ellos inspira con consejos y herramientas que obtuvo de expertos y de su experiencia personal.

―¿Cómo fue la vida al principio en Nueva York?
―Como la de todos los inmigrantes, difícil. Vivía en un cuarto en una casa de familia y a los dos meses empecé a trabajar en una compañía de libros que después compré, hacía de todo. Facturaba, preparaba cajas para despachar libros, llamaba a los clientes, hacía ventas, un poco de todo. Tuve la suerte de haber encontrado algo que dentro de todo era con libros, que era mi especialidad por más que no estaba haciendo lo que era mi especialidad. Aparte era perfectamente bilingüe y era lo que necesitaban.

―Saber inglés al llegar facilita más.
―Sí, pero en realidad depende. Hay muchos hispanos que llegan acá con un conocido y se ponen a trabajar inmediatamente en puestos más de supervivencia. Mi marido cuando llegamos se puso a limpiar casas y él era contador público recién recibido, pero no sabía inglés y no tenía equivalencia aquí. Nunca hizo sus reválidas y estuvo limpiando dos casas por día por dos o tres años hasta que compramos la compañía y pudo ponerse como presidente.

―¿Cómo surgió la idea de la guía para conseguir trabajo?
―Hacía falta una guía en el mercado que explicara desde el punto de vista de todas las dificultades que tienen los latinos cuando están acá cómo conseguir trabajo. Las otras guías están hechas para gente estadounidense que entiende el sistema. Mi libro parte de la base de que nosotros tenemos miedo de ir a una entrevista porque, por ejemplo, no sabemos qué nos van a preguntar. Otros libros no toman eso en consideración o te dicen que tenés que comportarte de tal manera en la entrevista cuando realmente no entendés qué significa ser asertivo, proyectar autoconfianza, ¿cómo lo lográs?, ¿cómo hablás para lograr eso? Personalmente, estuve en dos situaciones diferentes. Por un lado cuando compré la compañía entrevistaba gente bilingüe para la compañía y esto pasaba siempre, la gente entrevistaba mal. Había una falla. Después, cuando vendí mi parte de la compañía, pasé por ese proceso también. Más tarde empecé a dar cursos de cómo conseguir trabajo para el Westchester Community College en la biblioteca pública de New Rochelle. La mayoría de la gente que venía era indocumentada, pero aún la gente que era legal y que estaba acá muchos años no tenía la menor idea del proceso de buscar trabajo. No sabían cómo escribir un resumé, no sabían cómo entrevistar en una entrevista de preselección por teléfono, no sabían dónde buscar recursos. Me di cuenta que hacía falta no sólo dar talleres sino dar una herramienta a la cual la gente pudiera volver para consultar.

―¿Por qué son importantes los consejos para padres?
―Si tenés un chico que está entrando por primera vez a este sistema escolar tenés que aprender los códigos de este sistema, cómo funciona. Si no aprendés cómo funciona el sistema no vas a poder ayudar a que tu hijo tenga éxito y que saque el mayor provecho de su educación (ver cuadro aparte). Por ejemplo, muchos padres en este país por varias razones, una porque tienen miedo de que sus hijos no aprendan inglés no les hablan en castellano y como ellos no hablan inglés, prefieren no hablarles en nada. Dos, porque por ahí no ven la conexión demasiado. Entonces la única manera que se comunican con los hijos es dándoles órdenes: ven, entra, siéntate, come, haz los deberes, apaga la televisión, ve a dormir, y no les hablan. Y para poder desarrollar destrezas cognitivas los chicos necesitan estar en constante comunicación con los padres.

―¿Qué se puede hacer entonces?
―Hay que incentivar a que los chicos nos cuentes qué pasó en la escuela, a que nos den sus opiniones, a armar excusas para tener conversación con ellos. Si vas a ver una película o un programa de televisión, después volver y conversar sobre la película o discutir sobre el programa de televisión. Leerles, en cualquier idioma, no importa en qué idioma. Hacer que los chicos te lean. Todas esas son actividades fundamentales para el desarrollo intelectual.

―A fin de año publica otro más, The latino advantage ¿Cuál es la ventaja latina?
―Ese libro va a salir primero en inglés y después en español. La idea es que tenemos ciertos rasgos, prácticamente innatos pero que tienen que ver con nuestra cultura que si los sabemos manejar pueden ser una ventaja en este mercado y si no se transforman en una desventaja. Por ejemplo, los latinos tenemos un estilo de comunicación indirecto, quiero decir que nunca nos confrontamos con nadie, no decimos que no, somos muy amables. Y por eso somos excelentes para todo lo que tiene que ver con servicio al cliente y con negociación. Si te fijás, vas a ver que hay muchos latinos en áreas de servicio al cliente y contacto con el público, como la educación, la medicina, la enfermería, el comercio al por menor y en restaurantes.

―¿Por qué todos estos libros para latinos?
―Porque me parece que hace falta más material en esta área. Los latinos han llegado a ser 42 millones en este país. Estados Unidos es el tercer país latino más grande del mundo. Y no hay suficiente material que les explique cómo tener éxito en este mercado. Lo que quiero es focalizarme en ayudar a los latinos a navegar este sistema para que puedan tener éxito.

Por Mariel Fiori. / Publicado en La Voz, agosto de 2006

miércoles, 15 de noviembre de 2006

París-Lima-Hudson Valley Mall. Compro ¿luego existo?


“¿Quieres ser tu misma? Compra en Falabella como todas las chicas distintas como tú.”

Las mujeres constituyen el 75% del mercado mundial. Casi la totalidad de la publicidad está dirigida a ellas. Incluso cuando el producto es para los hombres. De las simples técnicas de venta norteamericanas de los años 60’ luego del “baby boom” a hoy en día, ¿realmente han cambiado mucho estas técnicas? Yo diría que no. Que las estructuras básicas siguen siendo las mismas pero intensificadas en sus estrategias.

Algunos teóricos del mercado opinan que existe una cantidad de dinero de la canasta familiar destinada a cosas prescindibles. Y es precisamente a ese capital al que apunta casi todo el mercado, ya que, para ser sinceros, podemos vivir con poco y simplemente. Pero en esta cultura del consumo comprar es ser. Como reza la frase de Barbara Kruger “Compro luego Existo”. Y para ello la diversificación es la ley. Hacer creer a la gente que al ser como los demás se es distinto es el objetivo final. ¿Paradójico? No. Verdad absoluta (en términos monetarios).
Vas a una tienda de la Quinta Avenida y ves un tipo de montaje de vitrina que no veías hace algunos años. Estrategias de venta le dicen. En la misma estantería donde te venden braguitas para adolescentes, un libro de cómo jugar en la cama, unas velas (hechas a mano con lavanda orgánica) y aceites esenciales para un masaje renovador. ¿Qué me venden? ¿Bragas, velas, aceites? No. Un estilo de vida.

Cuando compramos queremos acceder a un estilo de vida. Cuando creemos que nos diferenciamos de otro por lo que consumimos hemos caído en el juego. Compro orgánico, tengo dinero. Uso correa de tachas, soy neopunk. Y las estrategias más sofisticadas están dirigidas a los mercados con mayor poder adquisitivo. Por lo tanto, obviamente, Anthropologie en Manhattan gasta más cerebro en ver cómo vender que Target de Kingston o, peor aún, Falabella de Lima. En Anthropologie te venden bolsos hechos a mano por indígenas del sur del continente al estilo New Yorker y eso cuesta como mínimo 50 dólares. No 5, como en Perú o Bolivia.

Una trampa letal

Cada actriz, cada cara conocida representa un segmento distinto. Las hermanitas Olsen, a la clase media. Whitney Paltrow, a las clases más altas. Nicole Kidman es Chanel. Las ecuaciones son sencillas. Y habrá quien se identifique con cada quien. Y habrá quien crea que comprando tal marca está accediendo a tal clase. Social, por supuesto. Y esto es así, para mí, en el Valle del Hudson, en París o en Lima. Las diferencias son de referentes, pero la idea de escalafones es idéntica; la idea de un “Modo de Vida” (con mayúsculas).

Si soy una madre con educación universitaria viviendo en el valle del Hudson ya sé dónde comprar y qué. Y si soy un maestro de construcción inmigrante de Sudamérica también lo sé. Es una clase de “gusto adquirido”. Una clase social de gusto adquirido. ¿Acaso adquirido subliminalmente? Esta brecha, no sólo de mercado, permite que en la diferenciación social sea posible el mercado. Y esta es la trampa más letal del capitalismo. ¿Será que en el fondo nuestra capacidad de desplazamiento social es ante todo ilusoria? Porque somos lo que compramos. Y compramos lo que somos.

La pobreza extrema en la que vive la mayoría en Latinoamérica hace que mucha gente quiera migrar a los Estados Unidos en busca de una “vida mejor”. Es decir, aquí se puede tener auto, refrigeradora, microondas, televisor de 25 pulgadas, ropa…. Esto es el éxito para un pobre de cualquier parte del mundo. Aquellos inmigrantes que tienen trabajo y sostienen a sus familias proveyéndolas de “cosas” son los hombres y mujeres exitosos/as de nuestros países de origen. Y la historia nos irá diciendo en qué medida se podrán ir desplazando socialmente también. De facto ya ingresaron a Hollywood Gael García Bernal, Salma Hayek y Diego Luna. Y así como los Afro americanos están desplazando ciertos límites de diferenciación (en ascenso), vistos a través de la música, la moda y el consumo (Eckored es un ejemplo emblemático) los latinos también. Así que ese gusto adquirido implica también un sello social con posibilidades de reivindicación. Por eso, hoy en día tomar cerveza Corona en el Valle del Hudson no es más ya de pachuchos, sino de “cools”.

Por María Elena Alvarado./Publicado en La Voz, febrero 2006.

miércoles, 25 de octubre de 2006

Reforma inmigratoria y las elecciones















Ahora que se acercan las elecciones, muchos de mis clientes me preguntan qué pasó con el tema de la reforma a las leyes de inmigración. Les digo que es lo mismo que pasa cada dos años: los Republicanos y Demócratas usan el tema de la inmigración para organizar sus respectivas bases a favor o en contra de los inmigrantes. Vi esto pasar cada dos años desde que empecé a hacer lobby en defensa de la reforma inmigratoria el 1 de mayo de 2000. Una vez que pasan las elecciones, ambos partidos se alejan de la reforma y los inmigrantes indocumentados porque no es una cuestión popular entre los votantes.

Todavía tengo algo de esperanza de que la reforma inmigratoria será posible, principalmente porque tenemos un presidente que ha querido abordar los problemas del sistema de inmigración desde comienzos de 2001. Muchos líderes políticos de ambos partidos no quieren centrarse en este hecho positivo porque no les conviene para su agenda política. Personalmente no confío en la mayoría de estos políticos cuando se trata de mejora de la inmigración porque ellos saben que los inmigrantes no votan y que tienen miedo de pedirles a sus amigos y familiares que los ayuden a persuadir a sus representantes locales.

Aunque no confío en los Congresistas, espero que podamos tener la reforma inmigratoria y la legalización antes del fin de 2007. Quizás hasta tengamos suerte y el proyecto de los Senadores sea aprobado por la Cámara de Representantes después de las elecciones —así como el LIFE Act se convirtió en ley durante la sesión de funcionarios no reelegidos que estaban a punto de terminar su periodo en diciembre de 2000.

Uno de los principales problemas que tendrá cualquier proyecto de reforma inmigratoria ahora y en el futuro es que algunos congresistas conservadores seguirán relacionando los problemas del sistema de inmigración con el terrorismo y el problema de seguridad nacional, como lo han hecho ya con el objetivo de crear un muro a lo largo de la frontera.

Lo que los inmigrantes indocumentados y sus aliados necesitan comprender es que la reforma inmigratoria sólo se logrará si se concentran en organizarse seriamente y si trabajan duro en persuadir a sus representantes locales para que aprueben este año una reforma inmigratoria completa. Tenemos que dejar de pensar que la reforma inmigratoria va a pasar por casualidad y darnos cuenta que debemos urgir a nuestra familia, amigos, líderes religiosos y sindicales, y a representantes comunitarios a que se reúnan con el Representante local. ¡Es un proceso muy simple que muy pocas personas utilizan en su propio beneficio! No tenemos que preocuparnos en convencer a todo el Congreso, solamente a los Representantes locales como Sue Kelly, John Sweeney, Michael McNulty, Maurice Hinchey y John McHugh. Ya tenemos un muy buen proyecto de ley aprobado por el Senado, el Proyecto de Reforma Inmigratoria Amplia 2006, que ayudará a la mayoría de los inmigrantes indocumentados y ayudará a futuros inmigrantes a entrar de manera legal al país. El presidente dice que está dispuesto a firmar para que este proyecto se haga ley.

Superar los obstáculos

Una de mis más grandes preocupaciones es que hay algunas personas en ambos partidos que no quieren una reforma inmigratoria y que tratan de convencer a los defensores de los inmigrantes para que no apoyen el proyecto del Senado y que una vez más se empiece de cero para crear un proyecto “perfecto”. Estos que se hacen llamar amigos de los inmigrantes han utilizado esta táctica para retrasar la aprobación de la ley desde que me uní a la lucha por la reforma en el año 2000. Cuando trabajé con la Coalición Nacional para la Dignidad y la Amnistía de los Inmigrantes Indocumentados para crear un proyecto de reforma inmigratoria, la FREEDOM Act, estas personas sólo ofrecían quejas y críticas. Antes no trabajaron para crear un proyecto y no trabajarán ahora para crear uno. Mi otra preocupación es que
mientras estas personas pierden el tiempo buscando el “proyecto perfecto”, los grupos anti-inmigrantes siguen aprobando proyectos que sólo dañan a la población inmigrante documentada e indocumentada.

Es hora que la comunidad inmigrante defienda sus derechos como hicieron los afro-americanos en los sesenta. Si 12 millones de inmigrantes y sus comunidades no pueden realizar un cambio, es que no lo quieren de verdad y deberán vivir con las consecuencias. Estoy cansado de recibir llamados por personas que serán deportadas porque son indocumentadas, especialmente porque hemos permitido que desaparecieran las acciones y los recursos legales que los protegían. Debemos forzar a los Congresistas a que dejen de usar la inmigración y los derechos de los inmigrantes como llamado de reunión política durante las elecciones cada dos años, y debemos apremiar a los grupos de interés especial en la iglesia, sindicatos, pequeñas y grandes empresas, y a los grupos comunitarios para que realicen un cambio positivo ahora.

Por Robert Fuchs, abogado. Fuchs, Esq. fue Director Asistente de Legislación de la Coalición Nacional para la Dignidad y la Amnistía de los Inmigrantes Indocumentados hasta recién. Diseñó la propuesta legislativa sobre reforma inmigratoria en 2001 que después fue adoptada en parte por la oficina del Senador McCain. El licenciado Fuchs trabaja con temas de inmigración e inmigrantes desde marzo de 1987, en Middletown, NY, Tel. (845) 342 8885 // Traducción de Mariel Fiori. Publicado en La Voz noviembre 2006